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ARMADA. Nueva oportunidad de crear sinergias reforzando el sector marítimo

 

D. Jaime Muñoz-Delgado y Díaz del Río es el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA) y analiza de manera pormenorizada el momento del sector marítimo y el papel de la Armada.

AJEMA

 

Del mismo modo realizará una comunicación el día 10 de mayo en el III Congreso Marítimo Nacional, formando parte de la Mesa Redonda denominada “La Armada”

armada-ponencia

 

Importancia del III Congreso Marítimo Nacional para la Armada

A pesar de la expansión del sector marítimo y su gran influencia en el desarrollo y prosperidad de España, de evidente condición marítima, la sociedad vive de espaldas al mar. Además del perjuicio que esta falta de conciencia marítima supone al potencial progreso de la nación, a la Armada le preocupa que esta falta de concienciación cause una infra valoración de los riesgos y que ello impacte en nuestra seguridad.

Sin duda, y al margen de las causas, variadas y complejas, de esta desafección por lo marítimo, es evidente que hay que hacer un mayor esfuerzo para difundir esta cultura marítima y potenciar y coordinar toda la actividad que se desarrolla en este sector.

 

Este nuevo congreso es una buena noticia, ya que es una  nueva oportunidad de intensificar contactos, aunar esfuerzos e intercambiar información e ideas que contribuyan a aprovechar mejor las posibles sinergia, reforzar el sector marítimo, destacar la importancia de la seguridad en la mar y darle a todo ello la visibilidad que merece.

 

 

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Los recortes presupuestarios de los últimos años afectan a la operativa de la Armada

En lo que se refiere a la escasez de recursos, y aunque las medidas de austeridad aplicadas hasta la fecha han dado sus frutos, la situación presupuestaria obliga a continuar buscando nichos de eficiencia. Se sigue transformando la organización para que sea más eficiente.

La Armada ha llevado a cabo en los últimos años un profundo proceso de racionalización de su estructura para conseguir una fuerza equilibrada y moderna. De este modo, se han dado de baja barcos, son menos personal y se han reducido escalones intermedios. Si se va al terreno de la fuerza, que es la razón de ser de la Armada, y se analiza desde el punto de vista de sus capacidades, también se ha dejado de hacer cosas que antes se hacían, (ej: ya no tienen dragaminas, ni helicópteros con sonar calable).

El sostenimiento es un apartado especialmente difícil. Se han tenido que tomar decisiones importantes para garantizar el sostenimiento de los buques; decisiones que incluso han pasado por dar de baja 27 buques, algunos emblemáticos y muy significativos. En su lugar se han incorporado 7 nuevas unidades, que si bien no son comparables en términos cuantitativos, sí que exceden en mucho su valor en término cualitativos.

 

En este contexto de austeridad conseguir formar, alistar, adiestrar y desplegar unidades para operar en diversos escenarios, con misiones de naturaleza dispar y en todos los continentes, está siendo un verdadero reto.

 

Si bien ha conseguido remontar la actividad tras haber tocado suelo en los años 2012 y 2013, ello sólo ha sido posible gracias a un esfuerzo ímprobo por parte de toda la Armada en la transformación de sus estructuras y en la optimización y priorización de los escasos recursos disponibles para el alistamiento de la fuerza.

Todo ello permite hoy mantener a 31 buques y 2959 personas fuera de sus bases realizando adiestramiento, operaciones de vigilancia marítima, o desplegados en operaciones en el exterior.

 

armada

Interacción entre Armada y el sector de la construcción naval española

La sociedad vive de espaldas al mar, y también es cierto que no se ha logrado impregnarla de una mínima cultura de seguridad y defensa. Por ello la sociedad no sólo desconoce la importancia de la especial relación entre la Armada y la industria naval, sino que probablemente desconozca que tal relación exista.

Es tanto una necesidad como un interés mutuo que la Armada apoye a la industria de nacional de defensa y especialmente a la de la construcción naval. Esta colaboración se justifica además formalmente en el marco de lo que establece la Directiva de Defensa Nacional de 2012.

Si miramos al caso de Navantia, ésta se reorienta cada vez más al mercado de exportación. Los clientes potenciales en este sector requieren de un ejemplo en el que mirarse. Por ello, la plataforma que se oferta se basa normalmente en buques construidos para la Armada. De esta forma, la experiencia de la Armada operando ese tipo de buque y el apoyo que puede dar es una parte relevante para el éxito de la operación.

Este modelo de construcción ha supuesto un gran éxito para la industria naval española, que incluso podríamos medir en términos de rentabilidad o retorno de la inversión. España ha dedicado unos 6.900 millones de euros a programas principales específicos de la Armada. Algunos de ellos han tenido una buena acogida en el extranjero y han permitido a Navantia obtener diversos contratos por valor de 4.250 millones de euros, recuperando cerca del 60% de la inversión en la Armada.

 

En la actualidad hay decisiones comerciales importantes pendientes en los que el apoyo de la Armada a la industria naval, sin duda, volverá a ser un factor importante. Estos contratos por confirmar incluyen cinco corbetas para Arabia Saudí, dos cazaminas para Argelia y dos BAC para Australia.

 

¿Existen áreas de mejora en nuestra Armada?

Es probable que tengamos áreas de mejora en prácticamente cualquier cosa que hacemos. Lo importante es detectarlas y progresar permanentemente hacia una mejor organización, una mejor doctrina y una mayor eficiencia. De lo contrario seríamos miopes y además, en poco tiempo nos convertiríamos en una marina de guerra insignificante.

Por tanto, lo primero es decir que somos una institución que nos transformamos de forma permanente buscando mejorar siempre aquello que detectamos que no es eficiente o que no lo va a ser en el corto y medio plazo.

Centrando la atención en los aspectos que más nos preocupan en la actualidad y sin ánimo de exhaustividad el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada considera que uno de los primeros puntos a mejorar se refiere a la recuperación de algunas capacidades que hemos visto mermadas en los últimos años. Una de las más relevantes es el alistamiento y adiestramiento en guerra antisubmarina.

También debemos esforzarnos en volver a disponer de algunas unidades en el máximo nivel de alistamiento, preparadas para los escenarios más exigentes. Esto es muy costoso y complejo incluso con una planificación óptima de los escasos recursos.

Por dar otro ejemplo más concreto, estamos empezando a integrar los vehículos aéreos no tripulados (RPAs) en nuestras operaciones pero aún estamos en una fase embrionaria. Es necesario un esfuerzo en este ámbito porque es seguro que el potencial que ofrece la tecnología de vehículos de operación remota o sistemas autónomos es enorme.

Asimismo, otro campo en que tanto la Armada como otros servicios están trabajando pero en el que aún no tenemos una capacidad operativa plena es el de la ciberdefensa. Sin duda, y pese a que el ámbito naval no es probablemente el más vulnerable a la ciberamenaza, debemos continuar adaptando nuestra organización, medios y doctrina para dar debida respuesta a este riesgo.

 

Pese a todo lo anterior sí cabe decir que hay una absoluta prioridad en nuestro horizonte inmediato que debemos de solucionar o al menos mitigar para asegurar la viabilidad de nuestra fuerza, la capacidad de sostenimiento. Si no se incrementan los recursos en este concepto, la operatividad de nuestras unidades se verá seriamente mermada en el corto plazo.

 

LA AGRUPACION NAVAL NAVEGANDO HACIA EL LIBANO FORMADA POR: EN EL CENTRO LA FRAGATA ALMIRANTE JUAN DE BORBON A LA IZDA EL L PIZARRRO, EN EL CENTRO EL GALICIA Y DCHA EL PATIÑO

¿Cómo afecta a la Armada la indefinición política por la que atravesamos?

En lo que se refiere al funcionamiento de la institución y la preparación y ejecución de las misiones asignadas, las circunstancias políticas actuales no tienen trascendencia alguna.

Como parece evidente, solamente en los procesos que requieren de aprobación o dirección del nivel político pudiera influir la situación actual. En estos momentos, el único ámbito en el que esto puede producirse es en el de las inversiones.

 

Algunos de los grandes programas de renovación de la fuerza están en una fase que requieren de decisiones del nivel político para proseguir los hitos previstos.

 

 


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Congreso Nacional Marítimo

Para más información ponerse en contacto con albacaviedes@reinventur.es

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